Te decimos por dónde empezar.
A veces el problema no es que falte software, es que el que tienes no se habla entre sí y acabas poniendo tú el pegamento a mano. Miramos cómo trabajas y dónde pierdes el tiempo, y lo arreglamos por donde haga falta: conectando, automatizando o dándote visibilidad de lo que está pasando.
Consultoría con las manos en el barro.
No te dejamos un informe bonito y adiós. Auditamos y luego lo construimos nosotros mismos.
Primero miramos, luego tocamos
Nos sentamos contigo a ver cómo trabajas de verdad: qué herramientas usas, dónde se atasca todo y en qué se te va el tiempo. Sin recetas de manual.
Conectamos lo que ya tienes
No te vendemos software nuevo por vender. Muchas veces la solución es hacer que tus herramientas actuales hablen entre sí en vez de cambiarlas todas.
Y lo arreglamos por donde toque
A veces es conectar dos sistemas, a veces automatizar algo que hoy alguien hace a mano, y a veces simplemente poder ver qué está pasando. Elegimos según tu caso, no según lo que nos apetezca construir.
Dónde solemos entrar.
¿No sabes ni por dónde empezar?
Ahí es donde más útiles somos. Nos cuentas cómo trabajas hoy y salimos con un plan de qué automatizar primero, ordenado por lo que más te va a ahorrar.
Cuéntanos tu casoReconoces tu día a día aquí.
De la primera llamada a algo que funciona.
Cuatro pasos. En ninguno te hace falta saber si lo que necesitas es una app, un ERP o un plugin: eso lo averiguamos nosotros.
- 30 min · gratis
Llamada
Nos cuentas qué necesitas en lenguaje normal. Salimos de ahí sabiendo si tiene sentido hacerlo, y te lo decimos aunque la respuesta sea que no.
- 3 días
Propuesta
Qué se hace, qué no se hace, qué cuesta y cuándo está. Precio cerrado por escrito: lo que ves ahí es lo que pagas.
- cada semana
Lo ves crecer
Un enlace donde pruebas lo que llevamos hecho. Si algo no era lo que tenías en la cabeza, se cambia en la semana 2, no en la entrega.
- y seguimos
Entrega
Te enseñamos a usarlo y los accesos pasan a tu nombre. A partir de ahí seguimos con el mantenimiento, o no: tú decides.
¿Cuántas horas recuperarías?
Nos cuentas qué herramientas usas y dónde se te va el tiempo. Te decimos qué se puede automatizar, sin compromiso.