Hay trabajo que no se puede automatizar con una regla. Hasta ahora.
Si la tarea es leer algo y decidir qué hacer con ello (una factura en PDF, un correo, un formulario escrito a mano alzada), no hay regla que valga y acaba haciéndolo una persona. Eso es lo que automatizamos aquí.
¿Te suena esto?
Si el trabajo consiste en leer, entender y meterlo en otro sitio, suele haber bastante que rascar.
Alguien se dedica a teclear lo que llega
- Facturas de proveedor en PDF, cada una con su formato
- Pedidos que llegan por email escritos a mano alzada
- Formularios en texto libre que hay que interpretar y clasificar
Lo intentamos automatizar y no salió
- Cada excepción rompía la regla y al final había que mirarlo igual
- El proveedor cambió el formato y dejó de funcionar
- Son demasiados casos distintos como para escribirlos todos
Leer, entender y actuar.
La IA hace el trabajo pesado. Las decisiones que importan siguen pasando por una persona.
Facturas y albaranes en PDF
Cada proveedor manda el suyo con un formato distinto y alguien los teclea uno a uno. Extraemos los datos y los metemos donde tengan que ir.
Correos que hay que leer y clasificar
Pedidos, incidencias y consultas mezclados en la misma bandeja. Se clasifican solos, se extrae lo importante y se enruta a quien corresponda.
Documentos escaneados
Contratos, partes de trabajo, fichas en papel. Lo que hoy se busca abriendo carpetas pasa a ser información que puedes consultar.
Clasificación y etiquetado
Categorizar productos, tipificar incidencias, ordenar entradas de un formulario en texto libre. Trabajo de criterio repetido mil veces.
Revisión humana donde importa
Lo que la máquina no tiene claro no se cuela: se marca y lo revisa una persona. Tú decides el umbral y qué casos nunca van solos.
Sin sorpresas con tus datos
Te decimos qué modelo procesa qué, dónde acaban tus documentos y qué se puede ejecutar en tu propia infraestructura si lo necesitas.
Primero medimos. Luego construimos.
Con IA el acierto no se promete, se mide. Y se mide con tus documentos, no con una demo.
Miramos los casos reales
Nos traes una muestra de lo que llega de verdad, con sus rarezas. Sobre eso vemos qué se puede automatizar y qué no merece la pena.
Prueba con tus documentos
Antes de construir nada, medimos el acierto con tus propios casos. Si los números no salen, te lo decimos y no seguimos.
Construcción
Lo montamos conectado a donde tenga que escribir, con su cola de revisión para los casos dudosos y trazabilidad de qué decidió qué.
Seguimiento
Vigilamos el acierto en producción. Si baja, nos enteramos nosotros antes que tú y lo ajustamos.
De la primera llamada a algo que funciona.
Cuatro pasos. En ninguno te hace falta saber si lo que necesitas es una app, un ERP o un plugin: eso lo averiguamos nosotros.
- 30 min · gratis
Llamada
Nos cuentas qué necesitas en lenguaje normal. Salimos de ahí sabiendo si tiene sentido hacerlo, y te lo decimos aunque la respuesta sea que no.
- 3 días
Propuesta
Qué se hace, qué no se hace, qué cuesta y cuándo está. Precio cerrado por escrito: lo que ves ahí es lo que pagas.
- cada semana
Lo ves crecer
Un enlace donde pruebas lo que llevamos hecho. Si algo no era lo que tenías en la cabeza, se cambia en la semana 2, no en la entrega.
- y seguimos
Entrega
Te enseñamos a usarlo y los accesos pasan a tu nombre. A partir de ahí seguimos con el mantenimiento, o no: tú decides.
¿Cuánto tiempo se va en leer?
Mándanos una muestra de lo que os llega y os decimos qué parte se puede automatizar de verdad. Si la respuesta es poca, también te lo diremos.