Servicios / Software a medida

Software hecho a tu medida.

Cuando lo que hay en el mercado no encaja con cómo trabajas, te lo hacemos a medida. Un sistema que se adapta a tu operación en lugar de obligarte a cambiar la tuya para encajar con el software.

Aquí “a medida” se nota.

Es empezar por tu forma de trabajar y construir el software alrededor, no al revés.

Partimos de tu operación

Antes de escribir código nos metemos en cómo trabajáis: qué pasos hay, dónde se atasca la cosa y qué datos maneja cada persona. El software sale de ahí.

Se integra con lo que ya usas

Nada de tirar tus herramientas a la basura. Lo que construimos se conecta con tu contabilidad, tu tienda o tu CRM para que la información no la teclees dos veces.

El código es tuyo

Te lo entregamos documentado y con tests. Si el día de mañana quieres seguir con otro equipo, te vas con todo. Cero lock-in.

Esto encaja contigo si...

Usas varias herramientas que no se hablan entre sí y acabas copiando datos a mano
Has crecido más allá de lo que tu software actual puede gestionar
Necesitas algo tan específico de tu negocio que no existe en el mercado
Tus clientes o tus comerciales necesitan entrar y consultar lo suyo por su cuenta
Dependes de un programa antiguo que nadie se atreve a tocar
Cómo trabajamos

De la primera llamada a algo que funciona.

Cuatro pasos. En ninguno te hace falta saber si lo que necesitas es una app, un ERP o un plugin: eso lo averiguamos nosotros.

  1. 30 min · gratis

    Llamada

    Nos cuentas qué necesitas en lenguaje normal. Salimos de ahí sabiendo si tiene sentido hacerlo, y te lo decimos aunque la respuesta sea que no.

  2. 3 días

    Propuesta

    Qué se hace, qué no se hace, qué cuesta y cuándo está. Precio cerrado por escrito: lo que ves ahí es lo que pagas.

  3. cada semana

    Lo ves crecer

    Un enlace donde pruebas lo que llevamos hecho. Si algo no era lo que tenías en la cabeza, se cambia en la semana 2, no en la entrega.

  4. y seguimos

    Entrega

    Te enseñamos a usarlo y los accesos pasan a tu nombre. A partir de ahí seguimos con el mantenimiento, o no: tú decides.

Siguiente paso

¿Tienes algo en mente?

Nos cuentas qué necesitas y te decimos cómo lo resolvemos. Sin compromiso.