Hacemos software
y seguimos
cuidándolo.
Desarrollo web, mantenimiento y software a medida. Actualizaciones, mejoras y rendimiento durante los años que haga falta. Y si algún día no somos nosotros, otro puede continuarlo: tu código es tuyo.
Tres formas de que algo vuelva a estar cuidado.
Software que no encaja y nadie arregla, una web que nadie toca, y procesos que aguanta una persona a mano.
Qué significa que dure.
Que no dependa de nosotros. Tests, estándares y documentación para que cualquiera pueda seguir donde lo dejamos.
Lo que se abandona no es el software: es la relación.
Una web muere porque nadie la toca en dos años, no porque esté mal hecha. Escribes y respondo yo, no un ticket que se pierde en una cola.
es lo que tardo en responderte. Durante el proyecto y después de entregarlo.
Hablas con quien programa.
Una llamada o un mensaje de Slack y queda resuelto. Lo que dices llega al código sin pasar por tres personas antes.
Por defecto, todo va rápido.
Lighthouse por encima de 95 y cargas por debajo del segundo, sin cobrarlo como optimización aparte.
El proyecto sobrevive a evolv.
El día que quieras cambiar de equipo, te llevas el código documentado y con tests. Otro puede seguir donde lo dejamos sin tener que adivinar nada.
De 12 horas al día a 1 hora.
Ninguna empresa quería meterse a hacerles un desarrollo a medida para su web WordPress.
Su web actuaba de embudo y las ventas se cerraban por email o teléfono. En temporada alta, 12 horas al día atendiendo llamadas delante del ordenador.
Les hicimos un plugin de WordPress a medida, conectado a la API de su proveedor de servicios. El cliente entra, rellena los datos y paga. Sin intervención humana.
Trabajamos con evolv para desarrollar una herramienta broker de transporte para envíos, y el resultado ha sido muy bueno. Tras intentar desarrollar esto con varias empresas sin éxito, debido a la complejidad, nadie nos daba una solución realista. Ellos entendieron rápidamente lo que necesitábamos y lo llevaron a cabo sin problema.
Cuéntame qué se te ha quedado parado.
Escribes y te respondo yo, en 24 horas, con una primera lectura técnica. Nada de presupuestos copiados y pegados.